3 de Mayo, mes de la Virgen María. San Felipe y Santiago, apóstoles. V Domingo de Pascua hoy hay que ir a misa.
Felicidades a quien tenga por nombre: Felipe, Santiago, Alejandro, Ansfrido, Conleto, Juvenal, Maura, Pedro, Teodosio, Timoteo y Violeta.
Salmo
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (14,1-12):
EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino».
Tomás le dice:
«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?».
Jesús le responde:
«Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto».
Felipe le dice:
«Señor, muéstranos al Padre y nos basta».
Jesús le replica:
«Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras.
En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aun mayores, porque yo me voy al Padre».
Palabra del Señor
San Felipe y Santiago (el menor) apóstoles. Felipe, que, al igual que Pedro y Andrés, había nacido en Betsaida y era discípulo de Juan Bautista, fue llamado por el Señor para que lo siguiera. Santiago, Jacobo o Jaime "El Menor", por su parte, era hijo de Alfeo, de sobrenombre “Justo”, pariente del Señor, fue el primero que rigió la Iglesia de Jerusalén, y cuando se suscitó la controversia sobre la circuncisión, se adhirió al parecer de Pedro, para que no fuera impuesto a los discípulos venidos de la gentilidad aquel antiguo yugo. Muy pronto coronó su apostolado con el martirio (s. I).
San Alejandro I papa, el quinto después de san Pedro. Según la tradición existente en la Iglesia romana al final del siglo V y registrada en el Liber Pontificalis, sufrió muerte de mártir, por decapitación, en la Vía Nomentana, en Roma un 3 de mayo. La misma tradición declara que fue romano por nacimiento y rigió la Iglesia durante el reinado de Trajano (98-117), también se le atribuye la utilización del agua bendita con sal para purificar las casas. (s. II).
San Ansfrido obispo de Utrecht, el cual, al quedar afectado por la ceguera, se retiró a este lugar, donde murió. (s. X).
San Conleto obispo, quien compartió con santa Brígida la asistencia espiritual del monasterio que ella dirigía, así como de otros dependientes de él, y debido a su autoridad tuvo un gran ascendiente sobre los prelados de su país. (s. VI).
San Juvenal de Narni venerado como el primer obispo de la diócesis. (s. IV).
Santa Maura y san Timoteo de Antinoe mártires.
San Pedro de Argo obispo, que mostró una inmensa caridad hacia los pobres y trabajó incansable para poner paz en los litigios para bien de las almas (s. X).
San Teodosio de Kiev abad, que, según la tradición, fundó el monasterio conocido con el nombre de las Grutas, instituyendo en él la vida cenobítica. (s. XI).
Santa Violeta virgen y mártir.





























