El Consejo de la Unión Europea aprobó el pasado 22 de mayo la suspensión temporal de los aranceles aduaneros aplicados a varios fertilizantes nitrogenados clave para la agricultura europea, entre ellos la urea y el amoníaco. La medida tendrá una duración inicial de un año y busca aliviar los costes tanto para los agricultores como para la industria de fertilizantes dentro de la UE.
Desde la Comisión Europea calculan que esta decisión permitirá un ahorro cercano a los 60 millones de euros en tasas de importación, facilitando así el acceso a materias primas esenciales para el sector agrario.
Además del impacto económico, la iniciativa persigue reducir la dependencia europea de países como Rusia y Bielorrusia en el suministro de fertilizantes, favoreciendo al mismo tiempo una red comercial más amplia y diversificada.
El ministro de Finanzas de Chipre, Makis Keravnos, cuya presidencia representa al Consejo de la UE durante este semestre, destacó que “la decisión brinda a los agricultores europeos un mejor acceso a fertilizantes asequibles y fiables, una noticia positiva tanto para el sector agrícola como para los consumidores europeos”. También subrayó que la medida permitirá reforzar las cadenas de suministro y disminuir la dependencia de productos procedentes de Rusia y Bielorrusia.
La suspensión arancelaria solo afectará a productos que no entren ya libres de impuestos en el mercado europeo mediante acuerdos preferenciales vinculados a la cláusula de nación más favorecida (NMF).
Para proteger a los productores comunitarios, la UE ha fijado un límite máximo de importaciones acogidas a esta exención. La cuota autorizada equivaldrá al volumen importado bajo régimen NMF durante 2024, sumado a un 20 % adicional respecto a las compras realizadas ese mismo año a Rusia y Bielorrusia.
La Unión Europea ha dejado fuera de esta medida a los productos procedentes de Rusia por la invasión de Ucrania, mientras que Bielorrusia también queda excluida debido a su apoyo al gobierno ruso y por las vulneraciones relacionadas con derechos fundamentales y derecho internacional.
La nueva normativa entrará en vigor al día siguiente de su publicación oficial en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) y permanecerá activa durante doce meses. Durante ese periodo, la Comisión Europea vigilará la evolución del mercado y valorará posibles modificaciones o una eventual prórroga.
Desde el Consejo europeo recuerdan que los fertilizantes son estratégicos para garantizar la producción agrícola y la seguridad alimentaria. El fuerte incremento de precios registrado desde 2021 ha tenido consecuencias directas sobre los costes de producción y el precio final de los alimentos.
En 2024, la UE importó cerca de 2 millones de toneladas de amoníaco y 5,9 millones de toneladas de urea, destinadas principalmente a la fabricación de fertilizantes nitrogenados. A ello se suman otros 6,7 millones de toneladas de fertilizantes y mezclas con contenido en nitrógeno.
Aunque buena parte de estas importaciones ya llega libre de aranceles gracias a acuerdos preferenciales con distintos países, Bruselas continúa adquiriendo importantes cantidades de productos sujetos al arancel aduanero común, cuyos gravámenes oscilan actualmente entre el 5,5 % y el 6,5 %.




























