LA VEJEZ

Dentro de poco tiempo
Mis piernas estarán cansadas
Y mi piel arrugada
Y mis ojos cansados.

Sentado estaré mirando el horizonte
Recordando mis pasos,
Y mis sueños, y mi tiempo vivido
Mis manos temblorosas estarán,
Y no harán dibujos
De lienzos hermosos.

Ahora mis manos están torpes
Estas manos que tejieron
Con inusitada paciencia
Mi vida y otras vidas.

Que arrollaron con ternura
Mitigaron penas,
Con delicada magia
Abrieron tantos sueños
Y cerraron heridas.

Y fueron pañuelo de lágrimas
Y con el tiempo están solas
Sin sueño,
Sin fuerzas,
Y se alzan en ademán suplicante
Sin calor y olvidadas