Santoral del 14 de abril. Lidia, Asaco, Benito, Bernardo, Frontón, Juan, Lamberto, Pedro y Tomáide.

- Publicidad -

14 de abril. Martes de la II Semana de Pascua.

Felicitamos por su santo a quien tenga por nombre: Lidia, Asaco, Benito, Bernardo, Frontón, Juan, Lamberto, Pedro y Tomáide.


Salmo

El Señor reina, vestido de majestad


Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (3,5a.7b-15):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo:
«Tenéis que nacer de nuevo; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu».
Nicodemo le preguntó:
«¿Cómo puede suceder eso?».
Le contestó Jesús:
«¿Tú eres maestro en Israel, y no lo entiendes? En verdad, en verdad te digo: hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero no recibís nuestro testimonio. Si os hablo de las cosas terrenas y no me creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las cosas celestiales? Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.
Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna».

Palabra del Señor


Santa Lidia de Schiedam. Patrona de los enfermos crónicos.
Nació en una casa humilde cerca de la ciudad holandesa de La Haya. Con 15 años, estaba patinando con unas amigas en un lago, cuando cayó en el duro hielo y se rompió una costilla. A partir de ese momento nunca se levantaría de la cama.
Desde aquel incidente pasaron por ella todas las enfermedades habidas y por haber, incluida la peste bubónica, que en ese momento sacudía a Europa. Pero sorprendentemente ella resistía, sufriendo lo indecible, todos estos tormentos.
Un día descubrió la misión que Dios le pedía: acompañar a Jesús en el Calvario, ayudar a Cristo a llevar los pecados de los hombres.
Desde ese día todo cambió y pese a los sufrimientos que nunca la dejaron, ella repartía sonrisas, dulzura y amor a los que a ella se acercaban. Hasta que el 14 de abril de 1433, Dios la llamó a su lado. Por esta vida ejemplar de ofrecimiento de la enfermedad, la Iglesia la considera patrona de los enfermos crónicos.(s. XV)

San Asaco obispo de Elphin, considerado como discípulo de san Patricio y primer obispo de esta Iglesia (s. V)

San Benito de Avignon que, siendo adolescente, ejercía de pastor, hasta que se trasladó a esta ciudad y se dedicó, con la ayuda del preboste, a construir un puente sobre el Ródano, muy útil para los ciudadanos. (s. XII)

San Bernardo de Tiron abad, que llevó vida eremítica en bosques y en la isla Chausey, siendo maestro insigne de los discípulos que acudían a él en gran número, a los que encaminaba hacia la perfección evangélica. (s. XII)

San Frontón abad, que, junto con setenta compañeros, se retiró al desierto de Nitria, en Egipto. (c. s. IV).

San Juan obispo de Montemarano, que se dedicó a ayudar a los pobres y a la santificación del clero (s. XI/XII).

San Lamberto obispo de Lyon que antes había sido monje y abad del monasterio de Fontanelle. (s. VII)

San Pedro González Telmo presbítero gallego de la Orden de Predicadores, que trató de ser tan humilde como antes había deseado la gloria, entregándose a ayudar a los más humildes, sobre todo a marineros y pescadores. (s. XIII)

Santa Tomáide mártir en Alejandría (s. V)

- Publicidad -
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_img
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

MÁS NOTICIAS

Santoral del 14 de abril. Lidia, Asaco, Benito, Bernardo, Frontón, Juan, Lamberto, Pedro y Tomáide.

- Publicidad -

14 de abril. Martes de la II Semana de Pascua.

Felicitamos por su santo a quien tenga por nombre: Lidia, Asaco, Benito, Bernardo, Frontón, Juan, Lamberto, Pedro y Tomáide.


Salmo

El Señor reina, vestido de majestad


Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Juan (3,5a.7b-15):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo:
«Tenéis que nacer de nuevo; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu».
Nicodemo le preguntó:
«¿Cómo puede suceder eso?».
Le contestó Jesús:
«¿Tú eres maestro en Israel, y no lo entiendes? En verdad, en verdad te digo: hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero no recibís nuestro testimonio. Si os hablo de las cosas terrenas y no me creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las cosas celestiales? Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.
Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna».

Palabra del Señor


Santa Lidia de Schiedam. Patrona de los enfermos crónicos.
Nació en una casa humilde cerca de la ciudad holandesa de La Haya. Con 15 años, estaba patinando con unas amigas en un lago, cuando cayó en el duro hielo y se rompió una costilla. A partir de ese momento nunca se levantaría de la cama.
Desde aquel incidente pasaron por ella todas las enfermedades habidas y por haber, incluida la peste bubónica, que en ese momento sacudía a Europa. Pero sorprendentemente ella resistía, sufriendo lo indecible, todos estos tormentos.
Un día descubrió la misión que Dios le pedía: acompañar a Jesús en el Calvario, ayudar a Cristo a llevar los pecados de los hombres.
Desde ese día todo cambió y pese a los sufrimientos que nunca la dejaron, ella repartía sonrisas, dulzura y amor a los que a ella se acercaban. Hasta que el 14 de abril de 1433, Dios la llamó a su lado. Por esta vida ejemplar de ofrecimiento de la enfermedad, la Iglesia la considera patrona de los enfermos crónicos.(s. XV)

San Asaco obispo de Elphin, considerado como discípulo de san Patricio y primer obispo de esta Iglesia (s. V)

San Benito de Avignon que, siendo adolescente, ejercía de pastor, hasta que se trasladó a esta ciudad y se dedicó, con la ayuda del preboste, a construir un puente sobre el Ródano, muy útil para los ciudadanos. (s. XII)

San Bernardo de Tiron abad, que llevó vida eremítica en bosques y en la isla Chausey, siendo maestro insigne de los discípulos que acudían a él en gran número, a los que encaminaba hacia la perfección evangélica. (s. XII)

San Frontón abad, que, junto con setenta compañeros, se retiró al desierto de Nitria, en Egipto. (c. s. IV).

San Juan obispo de Montemarano, que se dedicó a ayudar a los pobres y a la santificación del clero (s. XI/XII).

San Lamberto obispo de Lyon que antes había sido monje y abad del monasterio de Fontanelle. (s. VII)

San Pedro González Telmo presbítero gallego de la Orden de Predicadores, que trató de ser tan humilde como antes había deseado la gloria, entregándose a ayudar a los más humildes, sobre todo a marineros y pescadores. (s. XIII)

Santa Tomáide mártir en Alejandría (s. V)

- Publicidad -

spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

MÁS NOTICIAS

client-image