
2 de Mayo. Mes de María. Jueves de la V Semana de Pascua.
Hoy felicitamos a los bautizados como: Atanasio, Félix, Flaminia, Longinos, Viborada, Vindemial, Waldeberto y una familia de santos: Hespero, Zoe, Ciríaco y Teódulo.
Salmo: Contad las maravillas del Señor a todas las naciones
Lectura del santo evangelio según san Juan (15,9-11):
EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor.
Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud».
Palabra del Señor
Hoy ponemos especial atención en san Atanasio, obispo y doctor de la Iglesia, quien, preclaro por su santidad y doctrina, en Alejandría de Egipto defendió con valentía la fe católica desde el tiempo del emperador Constantino hasta Valente, soportando numerosas asechanzas por parte de los arrianos y siendo desterrado en varias ocasiones. Finalmente, regresó a la Iglesia que se le había confiado y, después de muchos combates y de haber conseguido muchas victorias por su paciencia, descansó en la paz de Cristo en el cuarenta y seis aniversario de su ordenación episcopal. Principal opositor al arrianismo. Padre de la Ortodoxia. Aclamado doctor el año 1568 por Pío V.
Santos Hespero,su mujer santa Zoe y sus hijos san Ciríaco y san Teódulo de Atalia, mártires, los cuales, según la tradición, en tiempo del emperador Adriano eran esclavos al servicio de un pagano, y por orden de su mismo amo fueron primero azotados, luego brutalmente atormentados a causa de su libre confesión de fe cristiana y finalmente arrojados a un horno encendido, en donde entregaron sus almas a Dios (s. II).
San Félix diácono y mártir, en Hispalis (Sevilla). (s. IV)
Santa Flaminia virgen y mártir.
Santos Vindemial y Longinos, obispos y mártires. Los cuales fueron decapitados por orden de Hunerico, rey de los vándalos, después de haberse enfrentado a los arrianos en el concilio de Cartago.
Santa Viborada, virgen y mártir, en Sankt Gallen, en la región de los helvecios, que vivió encerrada en una celda junto a la iglesia de San Magno, desde la cual atendía al pueblo. A causa de su fe y de sus votos religiosos, arrostró la muerte a manos de invasores húngaros.
San Waldeberto abad del monasterio de Luxeill, en Burgundia. (s. VII).




























