29 de mayo mes de la Virgen María. Viernes de la VIII Semana del Tiempo Ordinario.
Felicidades a los que se llaman Juan, Maximino, Bona, Exuperancio, Gerardo, Hesiquio, Senador y Úrsula.
Salmo
Llega el Señor a regir la tierra
Lectura del santo evangelio según san Marcos (11,11-26):
Al día siguiente, cuando salió de Betania, sintió hambre. Vio de lejos una higuera con hojas y se acercó para ver si encontraba algo; al llegar no encontró más que hojas, porque no era tiempo de higos. Entonces le dijo: «Nunca jamás coma nadie de ti.»
Los discípulos lo oyeron. Llegaron a Jerusalén, entró en el templo y se puso a echar a los que traficaban allí, volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas. Y no consentía a nadie transportar objetos por el templo. Y los instruía, diciendo: «¿No está escrito: «Mi casa se llamará casa de oración para todos los pueblos.» Vosotros, en cambio, la habéis convertido en cueva de bandidos.»
Se enteraron los sumos sacerdotes y los escribas y, como le tenían miedo, porque todo el mundo estaba asombrado de su doctrina, buscaban una manera de acabar con él. Cuando atardeció, salieron de la ciudad. A la mañana siguiente, al pasar, vieron la higuera seca de raíz. Pedro cayó en la cuenta y dijo a Jesús: «Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.»
Jesús contestó: «Tened fe en Dios. Os aseguro que si uno dice a este monte: «Quítate de ahí y tirate al mar», no con dudas, sino con fe en que sucederá lo que dice, lo obtendrá. Por eso os digo: Cualquier cosa que pidáis en la oración, creed que os la han concedido, y la obtendréis. Y cuando os pongáis a orar, perdonad lo que tengáis contra otros, para que también vuestro Padre del cielo os perdone vuestras culpas.»
Palabra del Señor
San Maximino obispo de Tréveris que, como valiente defensor de la integridad de la fe frente a los arrianos, acogió fraternalmente a [san Atanasio de Alejandría] y a otros obispos desterrados y, siendo expulsado de su sede por sus enemigos, murió en Poitiers, su tierra natal (s. IV).
Santa Bona de Pisa virgen, que peregrinó piadosa y repetidamente a Tierra Santa, Roma y Compostela. Patrona de azafatas, mensajeros y peregrinos. (s. XIII).
San Exuperancio obispo de Rávena que gobernó prudentemente esta Iglesia en la época en que el rey Odoacro se apoderó de Italia y de la ciudad (s. V).
San Gerardo de Mâcon siendo primero monje, fue elegido obispo de esta ciudad, retirándose más tarde a llevar vida solitaria en un bosque (s. X).
San Hesiquio Palatino mártir, que durante la persecución en tiempo del emperador Diocleciano, al escuchar la orden de que quien no sacrificase a los ídolos debía desprenderse de sus insignias militares, se despojó de ellas y por este motivo fue arrojado al río Orontes con una gran piedra atada a su mano derecha (s. IV).
San Senador de Milán obispo, a quien el papa san León Magno había enviado como legado a Constantinopla cuando era aún presbítero (s. V).
Santa Úrsula Ledóchowska virgen, que fundó el Instituto de Hermanas Ursulinas del Corazón de Jesús Agonizante, emprendió fatigosos viajes por Polonia, Escandinavia, Finlandia y Rusia, y murió finalmente en Roma. (s. XX)
San Pablo VI Papa, de nombre secular Giovanni Battista Enrico Antonio Maria Montini, fue el 262.° papa de la Iglesia católica y soberano de la Ciudad del Vaticano desde el 21 de junio de 1963 hasta su muerte en 1978 (s. XX)





























